Aprendì que hacer berrinches no deja nada bueno eh.
Llegó a ser tanto el hartazgo que un buen día le declarè una guerrita, a ver què podía màs: sus calzones o los míos, lo que èl decidiera o lo que yo querìa para mí ya, ahora mismo, en éste instante.
Y emprendimos carrera, subimos cuestas, curvas, el camino era feo y aun seguimos, muy cerca uno del otro, llegamos hasta el màs espeso de los fangos,siempre le llevè ventaja según yo hasta que vì que se descuidò y encontrè un atajo; como me reì del tiempo,estúpidamente creì que la meta era mìa.
Lleguè, crucè la línea. Le había ganado la batalla!. Disfrutè mi victoria por un instante, muy corto.
Y después? Què? No hubo recompensa.
Ahora mismo me está poniendo una prueba sumamente difícil, están probando mi temple, mi paciencia y mi orgullo.Hoy por hoy no sé que hacer, sobre todo con mi orgullo y tengo mucho miedo.Necesito mucha inspiración.Calma. Tiempo.
Es por eso que mejor, éste y yo nos hicimos amigos, para llevar la fiesta en paz y pedirle ayuda de vez en cuando, como la que ahora necesito.
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